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miércoles, 5 de diciembre de 2007

Época de bronquiolitis:


Época de bronquiolitis:

Esta infección vírica alcanza su mayor auge en esta época del año, y concretamente este año es uno de los “virus estrella” junto a la grastroenteritis aguda . Pero vamos a centrarnos en la bronquiolitis que es una infección que afecta a los bronquios y a todo el tracto respiratorio; La suele causar un virus (VRS: virus respiratorio sincitial) y se propaga por contacto con las secreciones de alguien que está infectado y que haya tocado al bebé, sus juguetes u otros objetos…, que luego el niño toca y se contagia al tocarse los ojos o la nariz. Esta infección tiene su auge sobre todo en los meses de noviembre a marzo.

Este virus afecta principalmente a lactantes menores de 2 años con una incidencia máxima hacia los 6 meses de edad y puede dejar secuelas a los menores de tres meses ( que puede que sean más propensos a sufrir asma de mayores).

La bronquiolitis comienza generalmente con síntomas catarrales, siguiendo a los 2 o 3 días con fiebre o febrícula acompañados de dificultad respiratoria, tos…. Suelen ser cuadros infecciosos bastante largos durando aproximadamente entre 1 y 2 semanas ¡e incluso más tiempo!.

¿Cómo podemos saber si nuestro bebé la tiene? Probablemente la tenga si rechaza las tomas, tiene una respiración más rápida de lo normal y esta decaído o apenas se mueve. Y podrá parecer ¡que incluso tiene asma!.

Lo que podemos hacer es fraccionar las tomas, colocar al bebé en posición semiincorporada (colocándole unos cojines debajo del colchón) para que así respire mejor, hacerle lavados nasales con suero fisiológico (con una jeringa, y si os da cosa existen unos sprays que venden en la farmacia especiales para bebés que son más cómodos de usar y tienen la dosis adecuada de suero) frecuentemente, seguir un tratamiento antitérmico (el que os de vuestro pediatra)… Pero recordar que siempre que se trata de un bebé de menos de un mes debéis acudir al médico sin falta, tanto si come menos de la mitad de las tomas, presenta fiebre (aunque esta sea poca) o tiene gran dificultad respiratoria. Y para los bebés menores de un año os recomiendo que sigáis el mismo protocolo.

¡Ah! y si tenéis más niños en casa extremar las medidas, ¡porque es muy contagioso!. Y no olvidéis que ante cualquier duda¡ lo mejor es acudir al pediatra, y si esto no es posible, al hospital más cercano!.

Vía: Entrebebes.com

lunes, 3 de diciembre de 2007

Me han dicho que mi hijo tiene un virus


“Me han dicho que mi hijo tiene un virus”:

Si tenéis hijos seguro que en más una ocasión habéis oído esta frase, ya sea de boca de vuestro pedíatra, del pediatra de urgencias… y es que ¡diagnosticar en muchos casos para los pediatras no resulta nada fácil y al final lo acaban haciendo “por exclusión”!.

Las infecciones víricas son las responsables de la mayoría de los procesos febriles que sufren los bebés y niños, sobretodo en los primeros años de vida, cosa que corroboran multitud de rigurosos estudios. Por otro lado, ¡esta fiebre no siempre suele venir sóla! sino que se acompaña de síntomas inespecíficos, como malestar general, catarro, mocos, vómitos…lo cual hace todavía más difícil que los profesionales se arriesguen a dar un diagnostico concreto “a priori” y prefieren esperara a ver como evoluciona o como suelen decir “a ver por donde da la cara este virus”.

¿De qué virus se trata? Es lo que solemos preguntarnos los papás cuando nos pasa lo anterior, y generalmente nos contestan que hay cientos de virus y que muchas veces les resulta imposible distinguir unos de otros sin tener que realizar costosas, complejas, repetidas o incluso dolorosas pruebas para el bebé, y como generalmente estos cuadros son benignos, no merece la pena someter al bebé a estas pruebas a no ser que los síntomas adquieran un cariz más complejo o peligroso.

El consejo que os doy es que en el caso que le diagnostiquen una infección vírica a vuestro hijo, primeramente debéis confiar en el pediatra, pero debéis mantener una actitud de espera vigilante y si en algún momento apareciese algún síntoma nuevo o empeorase el estado general del niño acudieseis cuanto antes a la consulta del pediatra, y si ello no fuera posible (¡porque generalmente se ponen malos los fines de semana!) acercaros al hospital más cercano (entrando por urgencias) para que valoren si se necesitan tomar medidas adicionales.

Vía: Entrebebes.com

domingo, 2 de diciembre de 2007

¡Temporada alta para este virus!


Gastroenteritis Aguda:

Es época epidémica de gastroenteritis aguda (GEA) consecuencia del virus llamado rotavirus, que provoca episodios más largos y persistentes de vómitos, diarrea y fiebre. Lo se de buena tinta porque el sábado estuve todo el día en el hospital ¡con mi peque! y por desgracias ¡mi niño no era el único! Ya que había otros 25 niños con los mismos síntomas. Y según me comentaron los pedíatras de urgencias “es temporada alta para estos virus” y los demás centros hospitalarios también están saturados con estos.

Mi niño empezó con vómitos, luego al cabo de las horas, diarrea, y finalmente fiebre bastante alta, la verdad es que te asustas bastante cuando los ves tan pequeños y sufriendo tanto , pero lo mejor es mantener la calma y acudir cuanto antes al especialista, ya que a parte de los síntomas que este virus provoca los niños ¡se pueden deshidratar!. Y ¿Cómo sabemos si se están deshidratando?, pues debemos observar si existe sequedad de mucosas (principalmente en ojos y boca) y de piel, si existe menos cantidad de pis, si se produce un aumento de la sed o aparece espuma espesa en la boca, si los ojos se empiezan a hundir, irritabilidad y sobretodo si el niño apenas se mueve…en el caso de mi niño, este sólo quería agua a toda costa, se puso muy irritable y comenzó a tener espuma en la boca ¡menos mal que ya estábamos en urgencias ¡sino me da algo! (ya que soy bastante nerviosa).

Debemos seguir las recomendaciones que nos de el pediatra, que generalmente serán darnos un antitérmico para bajar la fiebre ( si esta es mayor de 38º), seguir dieta normal pero si continua vomitando ofrecer oralsuero 5ml cada15 min y si lo va tolerando durante 1 hora ofrecérselo cada 5 min y pasadas 2 ó 3 horas ofrecer alimentos, control por su pediatra y si empeora, vomita los líquidos, decaimiento, síntomas de deshidratación volver.

¡Ah! y debéis tener especial cuidado si tenéis más niños en casa ¡ya que es bastante contagioso!, porque que se transmite vía oral ( mi niña lo cogió también horas después, porque es muy cariñosa y no paraba de darle mimos a su hermano pequeño).

Vía: Entrebebes.com

domingo, 25 de noviembre de 2007

La fiebre en los bebés y niños


La fiebre en los bebés:

En contra de la extendida creencia popular que piensa que la fiebre es algo negativo, es un sistema de defensa y así el cuerpo trata de alcanzar una temperatura mayor a los valores normales, y combatir de está forma mejor los virus y bacterias. ¡La fiebre es un aviso de que algo anómalo está sucediendo en el organismo!.
En los bebés se considera que hay fiebre cuando la temperatura, tomada por vía oral o rectal (que suele mostrar 0,5º grados más que la tomada en el sobaco o frente) , es mayor de 38º.


Lo que debemos mirar, más que la fiebre en sí ( ya que esta se pude bajar de distintas formas), es el estado general del niño, si el niño está decaído ¡debemos preocuparnos!, ya que este síntoma unido a la fiebre es síntoma de que algo malo le está sucediendo al niño .
Lo primero que se debe hacer es intentar bajar la fiebre del bebé y para ello podemos deja al niño con poca ¡pero no dejes que se enfríe!, así que déjale en pañales o con un ropa ligera. También debes tener habitación fresca y ventilada. Si un así no le bajase la fiebre, dela un baño con agua tibia (¡nunca fría! Ya que podría ponerse peor) durante unos minutos. Y si tampoco funciona es el moento de darle antitérmicos para bajársela (dalsy, apiretal…lo que te haya recomendado el pediatra).

Procura que no se deshidrate y dale gran cantidad de líquidos, ¡ya que la fiebre le hará sudar!.

Pienso que el mejor sitio y más fiable para tomar la temperatura de tú bebé es en el recto de este.Y siempre ten en cuenta que en los lactantes la temperatura corporal suele ser 1 grado mayor a la de los adultos. Yo os recomendaría que usaseis los termómetros digitales que suenan cuando han acabado de tomar la temperatura y son más cómodos.

Y ¡nunca debes dar aspirina al bebé!, ya que su uso en lactantes está asociado al síndrome de Reye, una enfermedad que es mejor evitar que el bebé la coja. Tampoco bebes darle antibióticos sin que te los recete el pediatra, ya que puede ser que el bebé tenga sólo un virus y no una infección con lo que no sería perjudicial darle antibióticos. Y tampoco debes darle fricciones con alcohol ya que este se absorbe por la piel y puedes producirle intoxicaciones.


Y recuerda que siempre debes acudir al pediatra o al hospital más cercano si el bebé tiene menos de 3 meses, o detectas estos síntomas en el bebé: vómitos, mareos, somnolencia, convulsiones, comportamiento anormal o irritabilidad, erupciones en la piel, no para de quejarse, rigidez de cuello, no para de llorar durante bastante tiempo, las fontanelas se le hinchen, tenga dolor de cabeza, perdida de conciencia, ojos en blanco o cualquier otro síntoma ¡que no sea normal!.

Es importante que mantengas la calma en todo momento y ante cualquier duda llames a tu pediatra o acudas a urgencias, ya sea en tu centro de salud u hospital más cercano, ¡que están para ayudarte!. Y sobretodo deciros que a muchos bebés, ¡como el mío!, les suele subir la fiebre hasta los 40º con mucha facilidad y ¡sobretodo el primer año de guardería!, ya que se cogen todos los virus que pasan a su lado, ¡así que vete acostumbrando! y no olvidéis todo lo que os he comentado antes.

Vía: Entrebebes.com