Mostrando entradas con la etiqueta hospital. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta hospital. Mostrar todas las entradas

domingo, 9 de diciembre de 2007

Como actuar ante los golpes o fracturas:


Como actuar ante los golpes o fracturas:

Cuando se trata de golpes que no sean importantes, ¡sustos a parte!, para aliviar el dolor y evitar la aparición del antiestético hematoma lo que os recomiendo que hagáis es que inmediatamente después de que el niño se haya dado el golpe apliquéis frío en la zona afectada ( ya sea hielo envuelto en un pañuelo, compresas frías, chorro de agua del grifo, bolsa cerrada de guisantes congelados, etc.). Ya que el frío ejerce un efecto antiinflamatorio por lo que tiende a contraer los vasos. Pero al día siguiente deberéis provocar el efecto contrario, aplicando calor en la zona afectada para activar así la circulación e intentar de esta forma que se reabsorba el hematoma. Bastará para ello con que planchéis un pañuelo (pero comprobar que no queme) o le pongáis la manta eléctrica, y lo coloquéis sobre el hematoma hasta que se enfríe o bien pase un ratito. Repite la misma operación un par de veces más. ¡Y listo!.

Cuando haya fractura o tengáis la sospecha, que suele pasar cuando el golpe que se hayan dado les provoque un dolor fuerte que además aumenta con la movilización, haya inflamación o incluso deformación o no puedan mover el miembro afectado con normalidad, lo primero que debéis hacer es intentar que el niño no mueva la zona afectada y a continuación quítale la ropa o complementos que le ajusten (zapato, reloj…) e inmoviliza la fractura en la posición en que se encuentra, para evitar mayor dolor. Y acude inmediatamente al médico de urgencias o al hospital más cercano para que le realicen las pruebas y le den los cuidados necesarias y sobretodo ¡nunca trates de colocar el hueso en su sitio!, ya que podría agravarse la lesión.


En cuanto a los golpes en la cabeza, ¡estos son otra historia!, ya que aunque el golpe haya sido pequeño siempre hay que estar alerta ante la posible pérdida de conocimiento, hemorragia nasal, confusión, salida de líquido por el oído, somnolencia, etc. Sí alguno de estos síntomas aparece acude inmediatamente al hospital, y evita que el niño se duerma, para que puedan valorar la posible lesión.. Si no presenta estos síntomas, no hace falta ir a Urgencias pero es conveniente vigilarlo durante aproximadamente 72 horas, para comprobar que efectivamente todo esta bien.

Mi consejo es que para intentar evitar ¡en lo posible! todo lo anterior coloquéis barreras de seguridad en escaleras, puertas, cunas, …en los sitios donde penséis que hay peligro para el niño, (si pudierais ver mi casa ¡parece un búnker ! ), no dejes al bebé solo en sitios altos como tronas, cambiadores, andadores, desde los que se pueda caer, y sobretodo enséñales a mirar antes de cruzar, inculcarles medidas de seguridad ya sea para la bici, patines, piscina....y sobretodo ¡os deseo mucha suerte!, ya que a veces estos golpes son inevitables.

Vía: Entrebebes.com

lunes, 3 de diciembre de 2007

Me han dicho que mi hijo tiene un virus


“Me han dicho que mi hijo tiene un virus”:

Si tenéis hijos seguro que en más una ocasión habéis oído esta frase, ya sea de boca de vuestro pedíatra, del pediatra de urgencias… y es que ¡diagnosticar en muchos casos para los pediatras no resulta nada fácil y al final lo acaban haciendo “por exclusión”!.

Las infecciones víricas son las responsables de la mayoría de los procesos febriles que sufren los bebés y niños, sobretodo en los primeros años de vida, cosa que corroboran multitud de rigurosos estudios. Por otro lado, ¡esta fiebre no siempre suele venir sóla! sino que se acompaña de síntomas inespecíficos, como malestar general, catarro, mocos, vómitos…lo cual hace todavía más difícil que los profesionales se arriesguen a dar un diagnostico concreto “a priori” y prefieren esperara a ver como evoluciona o como suelen decir “a ver por donde da la cara este virus”.

¿De qué virus se trata? Es lo que solemos preguntarnos los papás cuando nos pasa lo anterior, y generalmente nos contestan que hay cientos de virus y que muchas veces les resulta imposible distinguir unos de otros sin tener que realizar costosas, complejas, repetidas o incluso dolorosas pruebas para el bebé, y como generalmente estos cuadros son benignos, no merece la pena someter al bebé a estas pruebas a no ser que los síntomas adquieran un cariz más complejo o peligroso.

El consejo que os doy es que en el caso que le diagnostiquen una infección vírica a vuestro hijo, primeramente debéis confiar en el pediatra, pero debéis mantener una actitud de espera vigilante y si en algún momento apareciese algún síntoma nuevo o empeorase el estado general del niño acudieseis cuanto antes a la consulta del pediatra, y si ello no fuera posible (¡porque generalmente se ponen malos los fines de semana!) acercaros al hospital más cercano (entrando por urgencias) para que valoren si se necesitan tomar medidas adicionales.

Vía: Entrebebes.com